Capítulo 30/Necesito ir al paraíso.
Cataleya miró alrededor y la determinación en la mirada de Frank. Aquella decisión no estaba abierta a discusión. No fue un pedido, fue una orden clara.
Tras acomodarse en la cama, y tapar su cuerpo con una sábana por la timidez de verse tan expuesta delante de Frank, Cataleya lo miró apenada notando los interrogación que habían en sus ojos.
Frank ocupó una silla vacía al lado de la cama, la acercó y sorprendió a la chica cuando tomó su mano cubriéndola entre las suyas.
-El comisario querrá