Capítulo 28/Entre ceja y ceja.
El corazón se le iba a salir por la boca. Cataleya apenas podía respirar con el hombre que se había abalanzado sobre ella, arrastrándola hasta el salón donde la acorraló.
-¡¿Pensabas que con venirte a Estados Unidos ibas a librarte del compromiso que tenía tu madre con mi iglesia?!-bramó el pastor pegando la punta del cuchillo en la mejilla de Cataleya.
-¡Eso no era una iglesia!-exclamó Cataleya con fiereza.-¡Utilizas el nombre de Dios para explotar, engañar y estafar a los fieles!...¡Eres un