Entro en la ducha y dejo que corra el agua caliente por mi cuerpo, la noticia de Sole me ha dejado descolocada. En eso siento una brisa en mi espalda, me giro y lo encuentro a Alex parado con las manos apoyadas en las caderas; me mira de arriba abajo, vuelve su mirada a mis ojos y ladea la cabeza. A veces da miedo cuando hace eso.
—Acaso piensas bañarte sola? —pregunta como si fuera un delito lo que estoy haciendo. Comienza a acercarse a mí; me acecha, mejor dicho.
—Alto —pongo una mano frente