NIKOLAI MALISHEV
—¿Quiénes son? —pregunto en un susurro.
—Sicarios —responde sin más.
Mi corazón se acelera.
—¿Para ti?
—Probablemente. O tal vez solo están aquí para vigilar.
Intento mantener la calma, pero es difícil cuando sé que estamos rodeados de amenazas incluso en un simple café.
—¿Qué hacemos?
Nikolai sonríe, pero no es una sonrisa amable. Es fría, peligrosa.
—Nos vamos. Y si nos siguen… ya sabes cómo termina la historia.
Trago saliva y asiento. Sin apresurarnos, nos levantamos de la m