NIKOLAI
Darya está sentada frente a mi escritorio con un laptop en manos, con las piernas cruzadas y entre su brazo izquierdo tiene una bolsa de papá fritas. Fruncí mi ceño sin poder creer la arrogancia que carga mi hermana. Suspiró negando con la cabeza recordando la discusión que tuvimos antes de que se siente en mi sillón como se le da la gana.
—¿Crees que examinar el CCTV será suficiente? —exclama queriendo hacerme quedar como un idiota.
—Por supuesto que no. En qué cabeza cabe eso—simplifi