Mundo ficciónIniciar sesiónMalak salió y lo vio acariciando a su hijo con amor y le escuchó decir.
—Ahora ya nada nos separará, estaremos juntos siempre—besó su cabecita.
—¿Y Umi?
No sabía qué decirle sobre esa mujer y entonces escuchó.
—¿No le respondes al niño?
Él la miró, se puso serio y le dijo molesto.
—¡Es mi hijo!
—Y también es mío.
—Su madre es Malak.
Rebeca entonces intervino y le dijo a Juru, para que no escuchara la discusión.
—V







