Mundo de ficçãoIniciar sessãoMeses después…
Amed estaba escondido en medio del desierto, sabía que lo buscaban incansablemente. Se había enterado de que Rania se había ido de su vida y su padre lo amparaba en esos momentos. Makir entonces fue a él le anunció.
—Ya basta de tristeza, hijo mío, lo reconquistaremos todo de nuevo, envié por unas danzarinas y unas prostitutas para satisfacer nuestros sentidos.
Amed sonrió, necesitaba diversión para olvidar que ahora tenía que cuidar sus espaldas.
¿Les gustó? Espero que sí, estaba escrito que tenía que escribir esta novela para gente linda como ustedes, pero no se preocupen vienen más. Se despide de ustedes su querida escritora La Pluma







