Mundo de ficçãoIniciar sessão¿Qué harías si un día como cualquier otro, llamas la atención de un magnate muy poderoso y su único método viable para acercarse a ti es secuestrándote? Él...él es peligro, es la línea limitante entre lo atractivo y sofisticado, de la maldad y el terror. Ella...una chica indefensa que daría todo por su familia y tranquilidad. --"No hay nada en este mundo que yo quiera y no pueda tener, todo tiene un precio-sonríe burlándose de mí". -Yo no-corrijo, este hombre está mal. "Eres mía Samantha, y si para mantenerte a mi lado, tengo que matarte y enterrar tu cuerpo en mi jardín... acepto el reto".
Ler maisNa época dos Deuses, as forças entre o bem e o mal, se enfrentavam constantemente. Depois que o senhor supremo criou a terra, a luta para conseguir a soberania se estabeleceu em todas as regiões ocupadas pela humanidade, corrompendo-a e, assim desencadeando, inúmeros e grandiosos combates, guerras de variados patamares e graus de arrebatamentos, sem pensar nas consequências, nos inocentes que estavam a sua volta que, com elas, seriam afetados direta ou indiretamente
Desde então, o mundo vive esta guerra eterna entre o bem e o mal. Lúcifer e seus legionários, por vingança não desistem de corromper o homem. Foram inúmeras batalhas que perduraram durante todos esses séculos.
Depois de vários intentos falidos, os espíritos malignos foram aperfeiçoando suas táticas para que o príncipe do exército Celestial não percebesse as tramas que eram efetuadas. Quando Miguel viu que sua estratégia estava sendo ineficaz para a proteção de toda a raça humana, teve uma ousada ideia. Escolheu um grupo de pessoas que levariam os genes dos Arcanjos para ajudá-los a combaterem as forças do mal, porém só seriam acionados quando fossem necessários, evitando, assim, confrontos desnecessários os quais apoiavam a teoria de Lúcifer.
Julgue o leitor, ao finalizar a história, se conseguirá, ou não; porque, apesar de tudo, a força entre o bem e o mal continua em nossa sociedade.
Narra Gastón.2:00 am:Han pasado algunas horas desde que dejamos a la chica en la casa abandonada y la conciencia me está carcomiendo, este no soy yo.Pensar en mi padre y en lo que me haría si estuviera con nosotros y se enterara de esto, me entristece. Él siempre fue un hombre trabajador, digno, recto...nunca actuó mal, y ver a su hijo quien según él "seguiría sus pasos" hacer esto, seguro lo tiene decepcionado, y con razón.Me desconozco.No estoy de acuerdo.Este no soy yo.Me levanto de la cama decidido a enfrentar a mi amigo, no he podido pegar un ojo en toda la noche. Alexander se encuentra en el patio fumando con la mirada perdida hacia la nada.—Alexander, no la podemos dejar allí—trato de hacer entrar en razón a aquel hombre con el que me crié y ahora desconozco.—Si podemos.—Ese lugar no está en condiciones, ¡se puede enfermar!Lanza una carcajada.—Samantha debe aprender modales.—Con esto no estás haciendo nada más que alejarla, te terminará aborreciendo, no, incluso pu
Nos adentramos a la casa en donde me quedaría, todo está oscuro, y como sospechaba, es aún peor por dentro, esto se está cayendo.—¿Qué es este lugar?—pregunto con disgusto.—Esta casa estaba aquí cuando Alexander compró la propiedad, al parecer los antiguos dueños planeaban hacer un espacio para visitas, sin embargo, no la finalizaron y simplemente la ignoramos.—¡Por favor, no me dejes aquí!—suplico arrodillándome —esto está horrible; húmedo, huele extraño, no hay luz y posiblemente esté lleno de alimañas. Prometo que me portaré bien—finalizo en voz baja, pero aún con obvia desesperación.—Lo siento, Alex dió una orden—se arrodilla hasta mi altura—lo único que puedo hacer por tí, es aconsejarte—sonríe descaradamente—si haces lo que Alexander te pide, todo saldrá bien, y me evitas ser tu niñero—dicho esto, me da una palmadita en la cabeza y se gira para tratar de marcharse.Imbecil.—¿Sabes que esto es un delito verdad?—inquiero molesta.—Obvio, pero no es mi delito—comenta, como si
Samantha1 día...1 día ha pasado desde que vi a mi secuestrador por primera vez, desde entonces no he vuelto a saber de él.Pero sé que él si, hay cámaras dispersas por toda la habitación.Esta situación me avergüenza, me siento súper incómoda aquí. He optado por pasar la mayor parte del tiempo llorando en el baño, ya que en la habitación me siento observada, juzgada...no consigo estar tranquila. Aún no sé quién es, qué hago aquí o qué planea hacer conmigo y eso me está torturando, no puedo más con la preocupación.—Buenas tardes, aquí está su comida— saluda y como desde el primer día, deja mi comida la cual ni siquiera estoy tocando...he conseguido mantenerme a jugos, me siento débil, pero no he tenido apetito.—Señora—le hablo, pero esta me ignora, al igual que ayer.—Señora, le estoy hablando— presiono, tratando de llamar su atención, pero sigo sin obtener respuesta, deja la bandeja y se va dejándome encerrada.Llena de rabia y desesperación, comienzo a golpear la puerta.—SEÑORA
Presente. *Narra Samantha* ¿Dónde estoy? Es lo primero que inunda mi cabeza en medio de la confusión. —Estás en tu nuevo hogar a partir de hoy—contesta la persona que quitó la venda de mis ojos, como si pudiera leer mi mente. Es un hombre alto, fuerte, sus ojos son verdes, sus facciones duras y masculinas, es de tez clara y su pelo es negro azabache, no parece ser de aquí y su acento es otra prueba de ello. —¿Qué?—pregunto exaltada—¿está loco?—lo observo de arriba abajo—¿qué hago aquí? —Ahora mismo, haciendo berrinche—sonríe—pero siempre me ha dado satisfacción lo difícil—se regocija, y bebe un poco de su copa, vino, supongo. —¡Me quiero ir de aquí, déjeme salir!—grito desesperada—¿POR QUÉ ME SECUESTRÓ? —¿Irte?—sonríe como si disfrutara la situación—No estás entendiendo Samantha... A partir de hoy, eres mía, y si para tener la seguridad de que siempre te tendré a mi lado tengo que matarte y enterrar tu cuerpo en mi jardín, acepto el reto. —¿Qué?—es lo único que logr
Último capítulo