Capítulo 7.- Enemigo invisible.
El rugido de las sirenas volvió a desgarrar la noche. Blair, al volante del camión, lo apretaba con fuerza mientras el corazón le latía con un presentimiento oscuro. El aviso de emergencia había llegado demasiado rápido, demasiado cerca del último siniestro.
—¿Otra torre de Cross? —preguntó Ramírez desde el asiento del copiloto, con incredulidad.
—Sí —respondió ella, con la mandíbula tensa—. El edificio Foster y no es el edificio en su lo que me preocupa, son las personas porque en ese lugar