Capítulo 29.- Grieta en la armadura.
El apartamento estaba en penumbras, iluminado apenas por las luces de la ciudad que se colaban a través de los ventanales. Blair permanecía de pie junto a la mesa, con los brazos cruzados, como si abrazarse a sí misma fuera lo único que podía mantenerla firme. Cyrus se movía por la sala con calma felina, como si nada lo perturbara. Sin embargo, ella lo conocía lo suficiente para notar la tensión en sus hombros, en la manera contenida con la que respiraba.
—No puedes seguir actuando como si tod