Mundo ficciónIniciar sesiónEl eco de sus propios pasos retumbaba en el pasillo de mármol de la mansión Ruiz. Isabel se detuvo frente a la puerta de la oficina de Mariano, respirando hondo. La desesperación se mezclaba con la determinación en su pecho. Había tomado una decisión: se iría.
Cuando abrió la puerta, se encontró sentado en su escritor







