—Espera —pide Leone cuando Vera está por subir a su auto.
—Sé que tienes algo que ver con la huida de Everly —le refiere la pelinegra, Leone ni se inmuta—. Fuiste muy obvio ahí dentro.
—¿A caso yo soy el culpable de que la chica quisiera huir de todos ustedes? —cuestionó el italiano de traje impecable.
Vera azotó la puerta de su coche y se acercó a él con mirada culpable pero acusatoria.
—No, nadie te culpa, pero también fuiste parte del problema. ¿A caso creíste que no me enteré de que