El beso se intensifica. Everly sabe lo que se siente estar en los brazos de Eirikr Jackson, pero no quiere ceder tan fácil a sus encantos. Así que, aunque siente que sus hormonas toman cada vez más valor por ella, se retira abruptamente.
—Espera… no, esto no está bien.
—¿Por qué? —inquiere Eirikr, confundido—. Te quiero, tú me quieres. ¿Qué hay de malo en eso?
—Es muy pronto, apenas nos estamos conociendo.
—Tienes razón, pero solo quería besarte, sé que sigues en cuarentena —dice él apartándose