Roxanne Meyers
Seguí cada una de las instrucciones al pie de la letra que me había dejado Salvatore en el sobre. La primera, aunque mi antigua mansión y mi compañía me pertenecían, no debía volver allí, pues con mi nueva identidad, Roxanne había quedado en el pasado para convertirse en Leonella Fiorenci. Mi cabello ahora era corto, el color era completamente diferente, mis cejas más pobladas, llevaba lentes y, bueno, un montón de cosas más que no me hacían lucir como antes.
Me instalé en un pe