5- PADRE SOLTERO. La nueva maestra.
Ana se despertó temprano esa mañana, no sabía qué la había despertado primero, si el dolor del cuello, el frio de la madrugada o la llovizna que comenzó a caer después de las cinco, así que a esa hora se tuvo que levantar para meterse debajo del techo de un paradero de autobuses.
Rebuscó en todos los bolsillos de su pantalón, del bolso y la cartera y no encontró nada, ni siquiera una mísera moneda. Lo último que había tenido se lo gastó en un par de chicles para pasar el hambre.
Se lavó los die