4- PADRE SOLTERO. Un padre de verdad.
La cara de Emanuel estaba roja, el niño parecía estresado y furioso y aunque Maxwell respiró para que el malgenio se le escapara, no lo logró.
— No seas grosero, Emanuel — le dijo él y el niño le quitó la mirada — ella será tu nueva maestra, está especializada y…
— No me agrada — le cortó el niño y Maxwell se pasó los dedos por el cabello.
— Ni siquiera le has dado la oportunidad — lo regañó. La mujer dio un paso al frente y le estiró la mano.
— Sé que nos la llevaremos muy bien, me llamo Lina