Todo este tiempo me sentí como un verdadero Cupido: primero fue con mi prima y Gabriel, ahora estaban encaminados Veronica y Jason y… hasta mi guardia de seguridad, Peter, parecía haber encontrado la flecha del amor… ¿Se imaginan de quien hablo? Pues sí, la mismísima Susan Anderson, fue una sorpresa para todos, pero el amor había tocado sus puertas también. Por suerte, la situación de la familia Anderson había cambiado para bien desde que comenzó a trabajar en la empresa, sus niños más pequeños