NARRA EMERSON
Nunca se me había pasado por la cabeza fumar un cigarrillo, pero en estos momentos estaba considerándolo muy seriamente. Necesitaba despejar mi frustración de cualquier manera, ya el café no estaba haciendo efecto.
Estaba nervioso, ansioso… necesitaba a mi lado a mi ángel, pero no quería arriesgar su seguridad. Esa era la orden que había impuesto: dejarían que Berenice y Dante se resguarden en la casa hasta que yo pidiera lo contrario. Habíamos dispuesto de la mayoría de los hom