—Es la última propiedad que le quedó —comenzó a explicar Peter—. Aunque técnicamente ya no le pertenece, la ha vendido hace meses, necesitaba dinero de donde sea. Supongo que por eso se imaginó que jamás íbamos a encontrarlo aquí ya que no figura como propietario, pero por suerte esa conjetura es errónea.
Asentí y entramos. Me sentía como en una película de acción en donde por fin habíamos dado con el jefe de la mafia. Peter había dispuesto de casi todos sus hombres, hasta yo me había sorprendi