La ceremonia pasó sin contratiempos, estuvo realmente hermosa y en el momento de los votos no pude ocultar mi emoción al ver como mi primita se casaba. Cuando pronunció el “si quiero” mis labios volaron a los de Berenice con el verdadero deseo que en algún momento no muy lejano nosotros ocupáramos ese lugar.
—¿Lo estas pasando bien? –preguntó Berenice dejando un beso en mi pecho.
—Teniéndote en mis brazos es difícil pasarlo mal, ángel –contesté dejando un beso suave en sus labios.
—Dante est