NARRA BERENICE
Este niño iba a sacarme canas verdes. De un momento a otro había desaparecido, estuvimos unos diez minutos buscándolo por todos los recovecos –hasta debajo de las mesas— pero no tenía idea en donde se encontraba. El alma volvió a mi cuerpo cuando recibí un mensaje de Emerson avisándome que lo había encontrado.
—¡Dios! Ese pequeño va a matarnos un día –. Exclamó Rose dándole de amamantar a Mía.
—Fueron cinco segundos, estaba junto a nosotros y solo… desapareció –. Explicó Emmet