NARRA BERENICE
¿Entonces están bien? ¿No me necesitan en la noche? – pregunte.
Calma Berenice, con Emmet nos estamos arreglando perfectamente. En dos días estaré en mi cama junto con mi familia.
Está bien, me quedo tranquila entonces, se que estas en buenas manos. Mándale un beso enorme a la nueva princesita. Te quiero Rose – dije.
Y yo te quiero a ti. Adiós – se despidió y corto la llamada.
Fui nuevamente al fregadero y termine de lavar las verduras para hacer la ensalada.
¿Berenice? – m