NARRA EMERSON
Si alguien me viera diría que estoy completamente loco y tendría toda la razón del mundo. La culpable de mi locura era nada más que Berenice Swan. Era increíble el poder que ejercía en mí sin darse cuenta. Cada vez que la veía mi corazón latía desbocado, buscando cualquier excusa para poder sentir su piel. Necesitaba estar cerca de ella a cualquier momento, tenerla a mi alcance, poder besarla, mimarla, consentirla… pero lo más importante, poder amarla sin ningún tipo de restricció