Habíamos comenzado a platicar en la clase de matemática, a él lo habían asignado como mi tutor, ya que esa asignatura no era mi fuerte. Comenzamos a vernos más seguido, compartíamos muchas cosas juntos y al pasar los días me había dado cuenta que me había enamorado perdidamente de él. No sabía que pensaba él de mí; si le parecía muy simple a su lado o no. Tenía entendido que su familia era una de las más poderosas, económicamente hablando, de la zona. Pero eso a mí no me importaba, yo me había