NARRA BERENICE
Sentir su abrazo protector me hacía sentir segura, protegida, querida… esas sensaciones no las experimentaba desde… Benjamín.
—¿Estás mejor? —preguntó la dulce voz de Emerson aún abrazándome.
—Sí, mucho mejor gracias —dije elevando mi rostro para mirarlos a los ojos.
Y ahí estaban, esos orbes verde esmeralda que hacían que te perdieras en su profundidad. Tenía los ojos más hermosos que recordara, pero no solo por su color brillante, sino por la intensidad y la profundidad que ten