NARRA EMERSON
Estaba soñando con un hermoso paisaje, donde no existían las preocupaciones y todo era paz, armonía y felicidad. Hasta que el diablillo de mi prima se me trepó encima para despertarme.
—Arriba primito, es tiempo que te levantes —dijo zamarreándome.
—Eres una loca Mary Farrah Harker, ¿Cómo me vas a despertar así? —respondí poniéndome de malhumor, odiaba que me despertaran.
—Si no fueras tan dormilón y el reloj no marcara las ocho de la mañana no te hubiera despertado de esta manera