MILA
—¿Cómo que no vamos para ninguna parte? —le pregunto, intentando entender qué está pasando.
Maximiliano me mira con una mirada intensa y se acerca quitándome la pequeña que se deja cargar por el.
Su aroma me impacta, es muy masculino y retrocedo tomando distancia sin entender que me pasa y que pasa con esta situación.
—Maximiliano Explícate—le pido cuando se emboba con mi hija.
—Lo que oíste en ese momento, no se van de aquí. O mejor dicho, no se van solas. Si se van, se van conmigo.
—Lo s