—¡¿Cómo puedes decirme eso?! —golpeé su pecho—. Quiere decir que todo este tiempo me han visto la cara de idiota, jugaron con mis sentimientos. Lloré a Andrés como no tienes idea, y ahora me dices que no solamente está vivo, sino que también pertenece a la mafia.
Caí de rodillas. Luke me tomó de las manos y me levantó.
—Si te cuento todo esto no es para que te sientas mal, al contrario, sé fuerte y valiente como cuando te estaba conociendo, Amanda. —Intenta acariciar mi mejilla, pero le aparto