LUKE
La llamada con Ricollinos no fue sencilla. Después de un tenso intercambio de palabras, logré convencerlo de escucharme. A pesar de que para él yo era un hombre muerto por lo que según le había hecho a su pareja, las pruebas que tenía contra Andrés le llamaron la atención. Quedamos en vernos en un lugar neutral, un almacén abandonado a las afueras de la ciudad.
—Thomas, ¿está todo listo? —pregunté mientras terminaba de cargar mis armas.
—Sí, jefe. El equipo está preparado y listo para move