Capítulo 106.
La adrenalina, la ansiedad, la anticipación la consumen.
Sin embargo, sólo es cuestión de tiempo para que el poder se colocara en sus manos.
—¿Qué? ¿Qué?— cuestiona ella otra vez sin poder creer lo que está mirando. —¡Nada! ¡Absolutamente no pasa nada!— dice ella sorprendida al mismo tiempo que observa la puerta que no se mueve.
Comienza a empujar la madera desesperada, su respiración se agita, el latido de su corazón comienza a acelerarse.
Sin embargo, esa puerta parece no tener ganas de mover