Capítulo 176.
El tiempo pasa, parece haberse detenido sin que nadie pudiera evitarlo.
Ambos dudan en detener el aliento de fuego, ya que solo hay una oportunidad de hacer el ritual.
Si les negaban esa bendición y permiso alguno de los ancestros, ambos permanecerían separados sin la protección divina de su linaje.
El aliento de fuego cesa.
La incertidumbre de no saber qué depara su futuro los consume al mismo tiempo que el fuego lo hace con sus escamas en la roca volcánica.
Todos los presentes se toman de la