—Señor… hay una complicación con su tarjeta… —justo cuando Ángelo y Gianna estaban saliendo del restaurante, un mesero los detuvo mientras Ángelo arrugó el ceño.
—¿Complicación? ¿Está de broma?
—Lo siento señor… debe ser nuestro sistema…
—Bien… pagaré en efectivo… —Ángelo se volvió hacia Gianna—. ¿Puedes esperarme?
—Sí… caminaré un poco allí afuera… no te preocupes…
Ángelo se devolvió con el mesero mientras Gianna salió al exterior para tomar el aire, y justo cuando se detuvo para colocar su ab