—Por favor, ten mucho cuidado… —Gianna arregló la chaqueta de Enzo, y luego lo abrazó.
—No demorará mucho… además, estoy lidiando con el abogado para que no tengas que asistir al juzgado cuando comience el juicio.
—Pero sabes que si debo ir… necesitan mi confesión, y no podemos saltarnos de eso.
Enzo acarició su mejilla y asintió, queriendo con toda su alma, que por alguna razón no tuviera que someterla a esto.
Le dio un beso largo a Gianna, y luego se soltó de ella, para ordenarle a Luke que l