57. INTRUSOS
EL PRÍNCIPE:
Giré sobre mis pasos y me detuve frente a la celda, dejando que me vieran por primera vez. Retrocedieron asustados hasta que sus espaldas chocaron con la fría piedra.
—¿Ustedes saben si los padres de Sol regresaron por ella? —pregunté, lo que quería saber mi Sol y yo también.
—No sabemos, pero puede que estén en la Tierra por otros cien años humanos buscándola —contestó el hombre—. Señor, por favor, le juro que se la íbamos a traer, pero un brujo se la llevó de la mesa del pala