Mundo ficciónIniciar sesiónTodavía el volcán no se ha apagado; todo lo contrario, lanza verdaderas bocanadas de fuego, como si el dios estuviera más furioso que antes. Arni mira a Sirius, quien asiente, y se lanzan al volcán, ante el grito de terror de todos. Repiten la operación de introducir a su Sol en Alis, y con una nueva llamarada son elevados al cielo. Yo los llevo tomados de las manos y desciendo despacio con ellos; al tiempo que se apaga mi fuego, lo hace el del volcán







