Mundo de ficçãoIniciar sessãoSOL:
Sigo hablando con mi abuelo hablando felices cuando de pronto aparece delante de nosostros el señor del inframundo. —¡Mi suegro! Perdón…, majestad —exclamo poniéndose de pie e inclinándome. —¿Qué hace aquí, le pasó algo a mi Arni? El señor del inframundo, al ver con quien estoy, toma su forma original. Ambos dioses se miran con los ojos rojos.<






