Mundo ficciónIniciar sesiónDejé que el momento se prolongara, su mirada me cautivó solo un segundo más, y puedo sentir la pasión creciendo entre nosotros. Es peligroso, está mal, pero está ahí. Claro como el agua.
—Hasta la próxima, Devotchka.—
Dicho esto, me doy la vuelta y me voy. Pero puedo sentir la mirada de Isabella en mi espalda.
Ahora hay más en juego: algo personal, algo crudo. Pase lo que pase, tengo la sensaci&oac







