Frunzo los labios. —Estaba con mis amigos, pero terminaron todos muy borrachos y molestos. Los quiero muchísimo, pero solo puedo aguantar un poco de woos en la oreja. Sin mencionar que los tipos a los que golpeaste parecían gente común y corriente en ese club—.
Me aclaro la garganta. —¿Y tú qué? ¿Recorriendo las calles, buscando mujeres para arrebatarlas de las garras del peligro?—
Sonríe, apoyado en el mostrador. Tiene los dos primeros botones de la camisa desabrochados, y puedo ver que su pec