CONTINUACIÓN DE LOS NEGOCIOS SUCIOS…
Gaby
Se me revuelve el estómago al mirarlo. Por ridículo que haya sido lo de anoche, todavía tengo que lidiar con el resto de esta propuesta.
¡Caramba! Si ibas a fastidiar al jefe, al menos deberías haber conseguido una prórroga.
Coloco mi taza debajo del dispensador Keurig e inserto una cápsula. La máquina cobra vida con un zumbido, y recuerdo que anoche, cuando entré furiosa en la oficina de Sasha, mi intención era renunciar.
Anoche me parecía una idea muy