Gaby
Estoy sentada en la isla de la cocina con una taza de té que ya se ha enfriado. No lo he visto ni una sola vez desde nuestra pelea de anoche. Me tomé el día libre porque no tenía ganas de trabajar, aunque me hubiera venido bien distraerme.
Doy un sorbo, preguntándome qué pasará cuando lo vuelva a ver. ¿Se disculpará? ¿Fingirá que no ha pasado nada? Irme tiene su encanto. Tengo algo de dinero ahorrado, más que suficiente para comprar un billete de avión de ida a algún lugar lejos de aquí,