Mundo ficciónIniciar sesiónNo es que sea tímida, pero hay un destello de conciencia en sus ojos cuando me ve observándola.
Y la estoy observando.
Cada paso lento.
El vaivén natural de sus caderas.La forma en que el agua resbala por esas curvas que anoche me hicieron perder cualquier noción de control.—Entra.
Me recuesto contra la pared de la piscina, los brazos abiertos sobre el borde, el cuerpo expuesto sin defensas. Dominante. Disponible. Esperando.
No duda.
Se lanza al agua con un chapuzón decidido, emergiendo con el cabello pegado a la piel y una sonrisa que no pide permiso.
No solo estoy en problemas.
Estoy jodido.
Se acerca nadando con calma, consciente del efecto que provoca.
—Solo dejo entrar en mi piscina a quienes se parecen a ti… y no se disculpan por ello —digo.
Me da la espalda y ladea la cabeza, el agua goteando de sus pestañas. Me mira al re







