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Corri a mi coche y abrí la puerta para subirme, tenía que explicarle a Barbara cómo era de verdad las cosas.
— ¿Viviano a donde vas? — Me preguntó Catalina acercándose a mi.
— Lo siento, se me olvidó algo en la empresa — Le dije como excusa.
— ¿Tienes algo con esa niña? — Me preguntó.
— No, pero conociendola, es capaz de hacer alguna locura, lo siento pero tengo que ir por ella — Le dije.
Me subí, arranque el coche y fui tras ellas, me acaricie la mejilla dónde me habían golpeado esas dos niñ