49
A la mañana siguiente, me levanté temprano, desperté a Viviano que aún estaba profundo y le di un beso de buenos dias.
— ¿Osito ya terminaste el trabajo que te faltaba? — Le pregunté.
Él me abrazo y me apretó en su pecho.
— Está semana lo terminaré, te lo prometo — Me dijo.
Yo me separé un poco de el y lo mire a los ojos.
— ¿A dónde iremos de luna de miel? — Le pregunté.
— Es una sorpresa, así que no insistas porque no te diré nada — Me dijo.
Yo le hice un puchero.
— también recuerdo que esta