Los dos anillos en la caja eran anillos de matrimonio, lo sabía bien porque yo estaba casada. En mi mano derecha, mi anillo de compromiso resplandecía junto a mi anillo de matrimonio.
Pero ¿qué hacían esos anillos en el vestidor del señor Bastián? ¿Por qué él los tenía? Sin tener idea de lo que pasaba, cerré la pequeña caja y la devolví a su lugar. Luego me levanté y seguí arreglándome, aparentando estar tranquila. Aunque, en mi interior había un gran caos confuso. No había razón por la que el