Capítulo 24. El último obsequio
Camille se mostró sorprendida, porque imaginó cualquier otra cosa, menos que eso fuera lo que se le había perdido a su hermana. Solo de pensar en el dolor que Mariana debía estar sintiendo en ese momento, se estremeció. Para ellos, el último obsequio que su madre les había dejado era una forma de mantenerse siempre conectados con ella, y así poder calmar un poco su ausencia.
Bruno era otro que siempre llevaba su reloj cuando tenía que firmar un contrato importante. Decía que, cada vez que lo us