Capítulo 179. Ella, ya no aguantaba esa vida
En ese instante, Sofía, de no ser porque él todavía la sostenía, se habría desplomado al suelo sin contemplación alguna.
Se quedó estupefacta, sin poder pronunciar palabra, ya que su padre estaba allí, y además, ya había mandado a llamar a su madre.
Cuando doña Josefa llegó, todos se sentaron, y la señora, muy feliz, celebraba la noticia. Para ella, era un alivio que su hija, con treinta y un años, finalmente formara su propia familia.
Muy emocionada, preguntó:
—Sofí, ¿y para cuándo nos das otr