Capítulo 36. Fuera de esa ecuación
El rey mago se quedó callado y con un nerviosismo evidente, pues aún no quería revelar esa parte, solo quería hablarle de sus poderes y aquellas palabras se le habían escapado de repente de sus labios, y ahora guardaba silencio sin saber qué decir. Como permaneció demasiado tiempo sin hablar, la reina Minerva intervino de inmediato y dijo:
—Tu tatatatarabuelo quiso decir que, por algo, somos hijos de la Diosa Luna, solo que confundió las palabras.
—Ah, ya veo —respondió Bianca con una sonrisa f