Capítulo 37. Los arrastraré hasta el infierno
Así que Bianca, para desviar el tema y evitar que las próximas palabras de su tatatatarabuela fueran dirigidas a ella, lo primero que dijo fue:
—Mi reina hermosa y bella, cálmate un poco, ya entendí. Tranquilízate, ya que aún queda mucho tiempo para pensar en lo que haré cuando llegue mi profecía, aquella a la que debo enfrentarme. Pues siempre nos han dicho que, cuando encontremos a nuestro compañero, es cuando la profecía se manifestará. Y como todavía no ha aparecido mi pareja destinada por