Sergei llegó al lugar donde Mikhail lo había citado, y de inmediato algo le llamó la atención: estaban en un bar. Esto lo sorprendió enormemente, ya que desde que Mikhail había quedado paralítico, nunca quiso volver a un bar.
Esa negativa había sido constante, como si evitar ese tipo de lugares formara parte de una nueva rutina en su vida. Sin embargo, ahora estaba allí, y eso aumentó aún más la preocupación de Sergei. Se apresuró y, al llegar, lo que vio lo dejó desconcertado.
Mikhail, normal