Durante el trayecto de regreso a casa, Anna permanecía en silencio, perdida en sus pensamientos. El auto avanzaba por las calles grises mientras las palabras de Olga resonaban una y otra vez en su mente: "Esté bien o mal lo que elijan, lo aceptaré".
Algo había cambiado, algo profundo, pero ella no lograba descifrar qué. ¿Por qué de repente Mikhail y su madre se mostraban tan arrepentidos? A pesar de todo, había algo que no cuadraba.
No entendía a qué se refería Olga, pero agradecía haber sal